El rincón de las cosas que han pasado.

Cada casa debería de tener un rincón de los muertos, pero no un rincón de muertos de esos que te encuentras o que ves que entierran, no… Un rincón de los muertos de la casa. Ese rincón debería ser sagrado, y en caso de que las casas cambiaran de manos el rincón de los muertos debería permanecer.

Tendría que haber un rincón de las caricias, y también otro para cocinar, ese ya existe, lo sé, pero hay un rincón de la cocina donde se cocina mejor. Los jardines de las casas de campo con las tumbas improvisadas de gatos y perros y gallos y gallinas fenomenales, deberían de tener indicaciones claras, como siempre ha sido. “Aquí yace pepón, el mejor perro de la familia” “aquí Ona, la gata más perra de la casa”. La gente debería de vender sus propiedades con la estantería de los muertos: los padres, las madres, los hermanos, hasta el vecino cabrón que murió afortunadamente de una sobredosis y que ya no pone la música alta debería de tener un espacio en esa estantería que siempre estaría allí. Los compradores de las casas comprarían la casa i el altar, y entonces todos podríamos saber a través de los muertos cual es el devenir de la casa. Hay casas donde nadie se muere, y otras donde la palman todos y lo angustioso, y angustiante, es siempre no tener la información correcta.

Los parques y bosques deberían ser igual, tendrían que tener pequeños altares donde se marcara con cierta exactitud donde la gente se dio el primer beso o simplemente donde se encontraron. Los besos son importantes y los encuentros también. En Nepal la gente construye pequeños pilares de piedras para marcar cosas, acontecimientos o señales y nosotros deberíamos llenar nuestros bosques y parques de pequeñas montañitas de piedras señalando sitios, y acontecimientos. Aquí nos dimos el primer beso, aquí me dijiste que si que no que a lo mejor y que antes, allí té dije que tu marcabas el ritmo, allí te fuiste tu a la izquierda y yo a la derecha.

La vida tendría que tener muchas muescas, muchas más de las que tiene. Tendríamos que tatuarnos en la piel cosas importantes, las cosas que nos hacen mejores y peores, las cosas que nos gustan y las que nos disgustan, quienes somos y, quienes nos gustaría haber sido. La piel tendría que poder sacarse de cada muerto y poderla guardar en una caja, poderla desplegar y poder leer quien era esa persona y quien no. En el pacifico la gente lo hace, no lo de pasar por el taxidermista, sino lo de tatuarse su historia. Los famosos tatuajes tribales son esto, pero claro luego llegó el típico idiota y se hizo uno.

Cuando te paseas por Okinawa en Japón (joder como lo extraño) ves a capullos americanos con tatuajes en japonés en sus pieles. La mayoría tienen escritos cosas como “mi madre tiene unas tetas grandes” o “mi padre era un perro con un huevo” es una pequeña venganza japonesa ante tanta hipocresía. Tatuarse en vano tiene su precio, de por vida.

Pero volviendo a los besos y los muertos, deberíamos ser capaces de poder mantener una memoria histórica personal de las cosas. Esta muy bien una estatua de Ptolomeo, pero francamente me gustaría más una foto de la mujer de Ptolomeo o saber o poder recordar cuando pierda la memoria donde nos dimos el primer beso viendo solo una montañita de piedras.

Los altares a cosas fenomenales de este mundo están bastante olvidados y creo que deberíamos empezar todos a dejar marcas de nuestro paso por esta tierra, y de todo aquello importante o no que nos pasó mientras vivíamos. Y que luego alguien dejara una foto nuestra en la estantería de la casa donde tan felices fuimos y donde nos sentábamos a escribir nuestras cosas.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s