750.000 personas en la calle, y qué?

Y qué?

La verdad es que esto deben de pensar los millones de españoles, y el gobierno en pleno, los socialistas de España, y los mandatarios europeos cuando ven 750.000 personas en la calle, manifestándose pacíficamente, pidiendo libertad y también la liberación de los presos políticos que, aún hoy, están encerrados por pensar, por hablar y por ejecutar los programas electorales que llevaban cuando fueron escogidos por el pueblo de Catalunya, en las elecciones con mayor participación de la historia.

Y que?

Es un poco lo que piensa la costurera de cualquier pueblo, y su marido, vara en mano, cuando la gente les comenta algo. Y que? Si yo digo que no existe, no existe. Como este blog o como muchas otras cosas que pasan en el pueblo. No debería sorprendernos que a un nivel superior, el gobierno de España le sea completamente igual que esa marea de gente salga y resalga y vuelva a salir a manifestarse en las calles desde hace ya demasiados años. La revolución de las sonrisas nos lleva a un callejón sin salida.

Personalmente entiendo que aburra y mucho ver salir a las calles a tanto catalán con la bandera. Si yo estuviera sentado en la Moncloa o en la Zarzuela, y lo viera, si viera que aprovechan el sábado o el domingo para cuatro parlamentos y para juntarse y si encima luego recogen y lo dejan todo limpio, francamente: no me inmutaría.

Nos hemos equivocado de movimiento? Tensiona lo suficiente, o para explicarnos mejor: jode lo suficiente para hacerles pensar, solo por un momento, cambiar de opinión? La respuesta es no.

La revolución de las sonrisas, la movilización civil, y el movimiento pacifico tiene creo los días contados. Cuando alguien lleva una camiseta que pone “ que sin yayas no hay revolución”, es que no hemos entendido demasiado muy bien a que jugamos, y cuando se proclama una república un viernes y luego nos vamos todos de costillada es que francamente la revolución por mucho que nos entreguemos a decirlo, si se hace desde arriba.

Aquí en el  pueblo, el de la vara, la costurera y la claca que siempre lleva ( me reconozco hace tiempo en ella) se llenan la boca con el “sóm república”. Les interesa más saber quien se paga los billetes a Bélgica que tirar adelante y viven más, todos, de su resplandeciente instagram que de la realidad donde nos vemos metidos con tanto autobombo y tanta foto pastosa. Hoy te leo un comunicado y mañana saco a los hijos de los presos políticos al escenario a leer sus cartas.

Estamos anclados. Desde la política municipal, (entiendo que su gran hit sea saber como de arriba están en las listas para ser parlamentarios), a la política de estado, (y me refiero al mío, Cataluña, no os equivoquéis). En Cualquier país civilizado, con menos miedo y mas valor, nadie toleraría tener 10 tipos honrados en la cárcel, y la otra mitad del gobierno exiliado en una Bélgica que es más fría que abierta.

Donde nos hemos equivocado? Pues francamente no lo sé a nivel estatal, y si y mucho, a nivel local por haber comprado Kennedys de “pa sucat amb oli”.

A nivel del “Palau”, entiendo que hemos tenido la suerte de encontrar en el camino a un grupo de gente que si han hecho lo que creían y pensaban, gente que hoy esta lejos de sus casas, gente que hoy esta encerrada, gente que hoy tiene muy claro donde estará por navidad. Pero también pienso que nosotros no estamos a la altura, a su altura. Ni nosotros ni nuestros dirigentes locales, o almenos muchos de ellos, más preocupados por sus fotos de la Republica del Instagram, que de poner la gente en las calles de manera constante, perpetua y pétrea hasta el final del desconcierto.

Mientras la Costurera y el de la Vara se toman unos vinos, me enseñan sus fotillos y leo el “vinga alcalde fins el final!”, me pregunto como Romevas, Junqueras i Jordis y compañía se deben sentir encerrados a cal i canto en un cárcel española. Eso si, la foto con ellos me la colgáis verdad?

Como dirigentes locales estais tardando demasiado en pasar del posa’m un ciri a la porta del Ajuntament a convocar a la gente a algo más que un discursito en la plaça del poble. Como dirigentes locales que sois, y como el ultimo reducto no violado, aún, por la aplicación ultraderechista del articulo 155, estáis tardando demasiado en poner a la gente de pie. Estais: de rodillas, y desafortudamente, nadie se pondrá de pie si vosotros no lo hacéis.

La pseudoépica de cuatro urnas escondidas y cuatro lagrimillas en un colegio electoral podrán ser suficientes para ganar otra legislatura en las próximas municipales, pero no tiene jabón suficiente para poder explicar lo que esta pasando en este país.

La revolución de las sonrisas se está quedando desdentada, y de tan pacifica que es permite dormir la siesta tranquilamente a todos aquellos que no les cuesta dormir con un runrún que podría ser perpetuo y no llevar a ningún sitio.

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s