Adiós 2017.

Comentar el 2017 es como aprender a coser en dos días, las puntadas se convierten en trazos muy precisos y no dejo de pensar que todo este año, queráis o no, lo ha manipulado la política de mi país.

Sobrevivo que es mucho, continuo alegrándome de una manera inmensa e inabordable cuando al levantarme temprano, descubro que el sol vuelve a depositar rayos casi justo en el centro del mundo. Este año Kattie Rosser me ha acompañado bastante en esos instantes que existen entre la noche y el “Papá: amaneció”. Me encanta escuchar música temprano, saber que tengo que llevar a uno de mis hijos a las 8 a algún sitio, me relaja. Sabéis esa sensación de levantarse tan temprano sin un porque aparente?

Se me ha caído un diente, cada día mi vista es mas vaga, y entre una cosa y la otra me he vuelto un ser inmensamente paciente dentro la extrañeza de sentirme cada dia más rodeado de gente extraña. Ha sido un año verdaderamente cambiante, donde nuevas intimidades han tomado espacios que creía perdidos; ha sido un año largo, lleno de viajes, 97 aviones en total, y un montón de noches de hotel donde un cierto placer por la soledad y el comer conmigo me han dado tiempo para pensar y para crecer, y crear.

Este próximo mes de Enero hará 10 años que pusimos la primera piedra de esta empresa extraña que me obligo a hacer crecer cada año, Diez años de un montón de incertidumbres y algunos buenos momentos, o muchísimos si comparamos nuestras vidas con las de otros. Colaboradores que se han caído del tren y algunos nuevos que como siempre emprenden con ilusión un camino que es incierto, el de construir. A ojos familiares continuo siendo un “poca pena” amenazante, y su incomprensión me produce más lástima que aceptación. Es verdad que en eso continuo completamente confundido con la vida y me encargo, me encanta y lucho por y para, crear una vida a mi medida antes de que la vida me absorba en la suya. Un egoísta en toda regla.

2017 ha tenido algún momento extraordinario, como el ver las obras de mi tio expuestas en una fundación

https://alfenici.com/2017/06/27/xavier-prat-1957-2007-revisitant-al-xavi/

y escuchar a muchos cambiar su discurso sobre él. Mi prima ha dejado el deporte de alta competición y aunque no se lo haya, quizás, dicho nunca, yo, me siento muy orgullosa de ella. Mis hijos crecen a marchas forzadas, y a pesar del accidentado final de año que estamos teniendo, continuo pensando que ellos y no otra cosa, son lo más maravilloso del mundo.

El blog que tanto me afano en escribir, continua creciendo en lectores, y, ya son 32.567 visitas de 24.675 visitantes. ME ESTRESA UN POCO, y más teniendo en cuenta que he decidido dividirlo en dos creando uno de opinión y otro más intimo. Si en alguna tienda de costura de mi pueblo entrara tanta gente…. Pues igual la gente leería más, a veces creer que la gente no lee es un craso error porque si que leen. En mi pueblo hay mucha gente que no sabe leer, o que no saben lo que leen, lo que me parece aun más peligroso, y eso hay que tenerlo también muy en cuenta. La mediocridad es desbordante. He empezado a escribir, o colaborar con la revista Alella, pero internamente creo que mis artículos les hacen más daño que bien, y pronto cambiaran su opinión en querer tenerme de columnista.

En general este 2017 ha pasado demasiado rápido para que uno pudiera pararse a pensar en él, ha sido intenso como muy pocos, y si tengo que recordar un día, o tuviera que pensar qué día de este 2017 me quedaría, supongo que me quedaría dos de ellos, uno cualquiera y el 1 de Octubre. El día 1 Octubre en que los catalanes fuimos a votar en masa en un referéndum que según España no existió, me demostró sin ni siquiera intentarlo tres cosas importantes:

-La gente es muy resilente

-El miedo es fácil de esparcir

-La mentira mil veces repetida se convierte en verdad para muchos. (vuelvo a la mediocridad, las tiendas de costura, y el oligopolio de las ideas).

Me encantan la cuarta y la quinta foto de este resumen del año de bloomberg

https://www.bloomberg.com/news/photo-essays/2017-12-22/bloomberg-s-100-best-photos-of-2017

Este año también he decidido apartarme un poco de uno de mis mejores amigos, su estupidez, o lo que a mi me parece estupidez ha ganado a las varas de paciencia que aporta una amistad de largo recorrido, no puedo con según que paridas. Pero también me he reconciliado con otro de mis mejores amigos, y aunque piense que está viviendo una realidad extraña a mi, entiendo que quiera vivirla. Y sobretodo y aunque quizás nunca lo lean me hizo feliz tener a Irene comiendo en casa, y tener otra ahijada: Victoria Georgina (guapa como ella sola). Galla y ella me hacen sentir un poco más responsable, o esta mal decirlo, afortunado.

Es extraño pensar en el 17 como un buen o un mal año: tendríamos que creer que por el solo hecho de estar vivos ya es bueno, pero no es así. Siempre tenemos que desear lo máximo, y estos últimos 365 días, algunas veces herrumbrosos y otras dulces, me recordarán a una playa en Marzo, a la soledad de las calles de la capital de Moldavia, a mi hijo en un tatami aguantando un chaparrón de bofetadas con mucha dignidad, o a la cara de susto de mi hija cuando tuvimos el mini accidente de moto. Aquel “pensaba que te habías hecho daño de verdad papa” me rompió el alma.

También es un año de disculpas: pedir perdón tiene algo de regenerativo. Disculparse no tiene porque significar que uno está equivocado, pero si por ejemplo que quizás alguna vez lo escrito podía ser menos duro o podía ahorrármelo, aunque seamos sinceros: me encanta escribir. No me gusta disculparme pero lo hago.

Mañana cumpliremos esos 365 días mágicos que nos llevan a otra vida, o a lo que muchos piensan que puede ser una nueva oportunidad para hacer mejor todo lo que no han sabido hacer bien, los buenos propósitos no son más que eso, intenciones que difícilmente se cumplen: aunque también es verdad que el engaño en general nos ayuda a envejecer con dignidad, olvidamos el dolor y las malas historias se vuelven anécdotas y las buenas mundos paralelos donde refugiarnos cuando pintan bastos.

Pedir perdón es importante, y agradecer lo vivido también. Así que gracias a todos por estar y gracias a todos por no estar. Sera complicado olvidar este 2017.

Gracias a la vida.

Un comentario Agrega el tuyo

  1. Montxu dice:

    L’altre dia vaig dir-te que no m’havia agradat un dels teus articles, avui haig de dir-te que l’he trobat tendra, escrit amb melangia fent un repàs ràpid d’aquest 365 dies que han pasat. Segueix encara que molts cops et sigui carregós.
    Molts els estem esperant, jo una d’elles. Feliç Any Nou.

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