Estupidesa

M’agrada la gent capaç d’entendre que el gran error humà es probar de treure’s del cap allò que no els surt del cor

Inghetata no vol dir Llibertat (en romanès)

Em llevo al matí pensant que avui escriuré coses boniques i m’entortolligo en mons que volen tenir-me pres. Diguem que mai vaig ser un tipus odiós però, pensem també que poc a poc la mala sang guanya a la bona dins les meves venes.

Mi amigo se llama David Guilarte, David…

Han pasado los años y guardo en un bolsillo, como una piedrecita atada a un puño de acero, tu amistad. Te guardo a ti. Te guardo como si siempre hubieras estado allí, como si el solo apretarla entre mis dedos me diera conciencia de vida y me quitara la mortalidad certera y traicionera que nos acecha en cada esquina, cada dia, cada vez que pisamos el mundo.

Don’t fly me to the Penedès (fly me to the moon)

Un Pilot de Lufthansa, un dia que tornava de perdre un negoci, un de molts, i que em pujava al seu avió, va dir-me: “don’t worry sir, up there is always sunny”…m’aferro sovint a aquesta frase, i deu ser estupid, però és veritat que a cops es converteix en un mantra molt util.

Carta al meu amic…

Lluita, perquè no deixem de ser malgrat la malaltia, i tu ets una part molt important per nosaltres, massa important! Per tots nosaltres!

R.I.P. El Charcos (Ricard Antunez)

Aún recuerdo el día que llegaste con los huevos depilados, (ahora muy de moda) porque tu amiga Gemma de Cebado te había hecho eso….y un poco más. Recuerdo también que te estuviste rascando el escroto una buena temporada. Casi todo el verano!

Adéu Estrella,que les veles et tornin a mi!

Si yo tuviera su edad el señor que es su marido me miraría fatal, yo haría honor a la frase del diablo que es viejo etc… y viviríamos en un constante vaivén, de bicis eléctricas y muchas otras cosas.

No marxis a Australia, amic.

Avui m’escoltava la dona del meu amic, i provava d’entendre el perquè havia de marxar a Andalusia o Madrid en el cas que ens independitzéssim. O Brisbane?

Echo de menos New York!

Me pregunto como fui capaz de sobrevivir. De continuar electrizado cada día, mientras la gente desistía, sin una razón aparente: midnight jazz, early shake y porque no, end up party en The Flame en la 9th avenue con la 58

Mañana cumplo 42.

A mis 42 que aún no tengo pero que cumpliré mañana, les deseo un poco más de ganas, menos dudas, o quizás más pero más coherentes, menos miedos, o tal vez más pasión. Es verdad, he perdido pasión por las cosas, o por casi todas las cosas, excepto algunas que aún hoy, me harían mover Roma con Santiago.