Resiliencia

Sin tón ni són, y aunque sea musical, el aburrimiento me asola como una apisonadora asfáltica. És el momento de los pequeños Egos, el “no me gusta lo que me dices”, o el “no me gustas si abres la boca”. Sentarse en el rincón o exiliarse en esa nevera llamada, o mal-llamada despacho, es una…