A la mierda las Monas y Vivan los canelones!

abuela Antonieta, madre de mi madre, y digamos que algo tacaña en general, y con un gusto pésimo para los pasteles y unas manos de santa para “las costelletes de cabrit arrebossat y los canalones” que en mi caso estos últimos siempre he comido desde niño y hasta el mismo día que me muera, con cucharita de postre.