Mon âme se refuge au foyer de ce jour gris… (mentiras de vivir en la actualidad)

Mis amantes, todas ellas no perdonarían semejante traición, y mis perros se sentarían cerca de mi, cada día, cada hora del día, a cada instante, en mis pies.
Nada cambiará. Veré como el mundo continua, cuando viejo de muerte mire a través de las ventanas, con mis perros al lado, y mi mujer mirándome de lejos, por alguna de esas ventanas de cristal doble, y me de cuenta que todo sigue, básicamente igual.