Las cosas maravillosas de hoy.

Estas tres cosas que Belen, Haydée, y uno de mis hijos me han regalado hoy, me hacen un poquito mejor, incluso ante la certeza del saber que estos pequeños mundos, puentes, porciones, momentos de sabiduría y placer se nos escapan como granitos de arena entre las manos en una larga playa del Maresme catalán, una tarde de semana santa como otra, una tarde larga, tranquila y simplemente bella, como los ojos que ahora leen estas líneas.