Del Perú a Alella…

Avui el meu fill, en Max, em preguntava què em feia por de veritat i jo li deia que morir lluny dels arbres del Jardí que es van plantar amb mi al davant tots ells, era el que m’aterrava; això i no poder assegurar-li a ell que podria desitjar una mort tant bonica com la meva.

Mon âme se refuge au foyer de ce jour gris… (mentiras de vivir en la actualidad)

Mis amantes, todas ellas no perdonarían semejante traición, y mis perros se sentarían cerca de mi, cada día, cada hora del día, a cada instante, en mis pies.
Nada cambiará. Veré como el mundo continua, cuando viejo de muerte mire a través de las ventanas, con mis perros al lado, y mi mujer mirándome de lejos, por alguna de esas ventanas de cristal doble, y me de cuenta que todo sigue, básicamente igual.