No debo morir, aún no.

La vida me aprieta como una corbata mal puesta o un garrote vil, y me grita al oído, desgarradoramente, palabras concisas, precisas y preciosas, talismanes y mantras absurdamente simples y sencillos, absurdamente prácticos

Somos libres!

Ya sé que no tiene mucho interés, pero pasar el 12 de octubre de 2015 mirando tablas de flujo, cuentas de explotación ficticias o simplemente mirar a un futuro en el que solo puedo ver una playa de arenas finas y blancas, y aguas turquesas y cristalinas, es, simplemente, un agobio. Hace tres años por…